viernes, 29 de abril de 2011

Lo otro que dijo el Informe de Casa Blanca (Columna El Vocero, p.27)

Las recomendaciones para resolver nuestro problema del estatus contenidas en el Informe del Grupo de Trabajo de Casa Blanca han sido ampliamente discutidas.  Sin embargo, una gran parte de ese informe se compuso de recomendaciones económicas y estratégicas que han recibido poca atención.

El Task Force de Casa Blanca dejó establecido que la situación económica de la Isla está íntimamente ligada a la resolución permanente de nuestro estatus.  Pero paralelamente reconoció que hay mucho que podemos hacer para aprovechar al máximo los fondos federales que recibimos, utilizar asistencia técnica disponible de parte de las agencias del gobierno federal, mejorar nuestra capacidad de crear empleos, invertir en la educación de nuestro pueblo, tener una infraestructura confiable, proveer mejores servicios de salud, facilitar el acceso a servicios en nuestras poblaciones vulnerables, garantizar la seguridad pública y desarrollar nuevas fuentes de energía en la isla.  Más aún, hizo recomendaciones específicas en el área económica, identificando tres áreas de desarrollo potencial, y suscribió varias propuestas a favor de Vieques.

En cuanto a las recomendaciones económicas el Grupo de Trabajo de Casa Blanca hizo hincapié en la falta de capacidad para solicitar, utilizar y supervisar las subvenciones federales en múltiples áreas de nuestro gobierno.  El informe comprometió al gobierno federal a asignar sus recursos técnicos para asegurar que podamos capacitar a nuestra gente en el buen uso de los fondos federales.  Por consiguiente, todas nuestras agencias públicas, municipios e instituciones sin fines de lucro elegibles para recibir fondos del gobierno de los Estados Unidos deben aprovechar este apoyo técnico federal en busca de mayores oportunidades de financiamiento.

Por otro lado, el Informe de Casa Blanca recomendó continuar los esfuerzos del Departamento de Vivienda federal junto a las agencias pertinentes en Puerto Rico que desarrollan un plan integral de vivienda para nuestra isla.  Asimismo, el informé resaltó que nuestras gestiones de trabajo en equipo con el gobierno federal han tenido grandes éxitos en el Departamento de Educación en donde pronto pasaremos de la etapa de acuerdos de cumplimiento a la de acuerdos de colaboración.

En términos contributivos, el Task Force hizo dos recomendaciones principales: extender el crédito contributivo federal por hijos dependientes a familias de menos de tres hijos y ampliar el crédito contributivo por trabajo que ofrecemos al presente con un nuevo apoyo fiscal federal.  Mientras que la primera medida mejoraría la calidad de vida de nuestras familias de recursos limitados, la segunda buscaría aumentar la participación laboral en la isla.

Para el bienestar de nuestra fuerza trabajadora, el informe de Casa Blanca asignó al  Departamento del Trabajo federal la tarea de ayudar a su contraparte en la isla a diseminar más efectivamente las oportunidades de trabajo, a crear conciencia colectiva sobre los derechos de los trabajadores, y a expandir sus servicios a poblaciones vulnerables como los discapacitados y los veteranos.

De igual manera, El Task Force de Casa Blanca propuso acciones específicas al gobierno federal en áreas importantes como la salud, los sistemas de agua potable y alcantarillado, el acceso al internet, el redesarrollo de la antigua base Roosevelt Roads y la posible inclusión de Puerto Rico en el programa federal de Zonas de Estímulo Económico.  Y el informe delineó cómo el Gobierno federal puede cooperar más con apoyo y recursos en nuestra lucha contra el crimen y el trasiego de drogas, tal y como se lo hemos venido reclamando al Secretario de Justicia y a la Directora del Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos desde mediados del año pasado.

Por último, el Task Force identificó tres áreas de desarrollo potencial que debemos propulsar y en las cuales el gobierno de los Estados Unidos puede colaborar con nosotros.  En primer orden, recomendó que Puerto Rico se convierta en un modelo de energía renovable y eficiencia energética a través de estrategias que nos posicionen como el principal proveedor de energía del Caribe y que reformen nuestro sistema energético a base de mejores estructuras normativas, nuevas fuentes de energía renovable y el desarrollo de industrias relacionadas que creen actividad económica. En segundo lugar, hizo varias recomendaciones para el desarrollo de nuestra industria turística y propuso acciones específicas del Departamento de Seguridad Interna y el Departamento de Comercio federal para ayudarnos en esta gesta.  Finalmente, nos exhortó a convertirnos en el Centro de Salud del Caribe, ofreciéndonos la ayuda técnica del gobierno federal y solicitando que los departamentos federales de Salud y de Comercio busquen la mejor manera  de promover nuestros esfuerzos.

Mis oficinas, tanto en Puerto Rico como en Washington, así como la Administración del Gobernador Fortuño,  estaremos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para hacer realidad las recomendaciones y propuestas del Grupo de Trabajo de Casa Blanca.  Y es que si queremos un buen futuro para Puerto Rico no sólo tenemos que resolver nuestro problema del estatus, sino también tenemos que darle vida a lo otro que dijo el Informe de Casa Blanca.

viernes, 1 de abril de 2011

Los cuatro pilares del desarrollo socio-económico de Puerto Rico (Columna El Vocero p. 29)

Todos estamos de acuerdo en cuanto a los asuntos que merecen la mayor atención de parte de nuestro gobierno.  La seguridad, la educación, la salud y los recursos con que contamos son los temas de mayor importancia para los puertorriqueños.


La paz y tranquilidad en nuestro entorno encabeza las preocupaciones de nuestra gente. Estamos viviendo tiempos de alta incidencia criminal, particularmente en el número de asesinatos.  La presente administración es consciente de que hay que atajar la criminalidad en todas sus vertientes.  En primer lugar, las agencias estatales y federales de ley y orden han estado aunando esfuerzos en esta lucha como nunca antes.  El Gobernador Fortuño no ha escatimado al asignarle recursos a la policía, inclusive llegó a activar la Guardia Nacional de Puerto Rico para darle apoyo.  Asimismo, en un ambiente de recortes presupuestarios eximió a las agencias de seguridad de rebajas de presupuesto.  Y desde Washington, mi oficina ha requerido que la Agencia de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia Federal asignen más recursos a sus dependencias en la isla.

 Por otro lado, hay que reconocer que las mejores soluciones son aquellas que atienden las raíces de esta problemática y que envuelven a toda la comunidad.  Es por esto que el Gobernador ha creado una alianza multisectorial para combatir la criminalidad, no sólo desde el aspecto policial y judicial, sino también con un enfoque salubrista, social y educativo.   Atendiendo el abuso de sustancias controladas y los problemas de salud mental, mejorando las oportunidades laborales y económicas del pueblo, fortaleciendo la educación de nuestros niños y reclamando la cooperación del pueblo se puede lograr detener el aumento en la criminalidad.  Las gestiones del gobierno y de la comunidad reflejan que, sin duda, nuestra seguridad es una prioridad.

En segundo lugar, la educación es vital para que Puerto Rico progrese.  Una juventud educada es una generación alejada de los vicios y respetuosa de su prójimo.  Una juventud motivada, preparada y competente se convierte en una fuerza laboral productiva y capaz de destacarse a nivel mundial.

Desde hace décadas, el Departamento de Educación ha estado plagado de problemas administrativos, habiendo sido caracterizado por los federales como uno de alto riesgo.  Esta administración también eximió la educación de los recortes presupuestarios y designó un grupo de trabajo compuesto de expertos administrativos para crear una infraestructura interna más efectiva en el Departamento.  Recientemente, por primera vez en muchos años, la agencia federal elogió los esfuerzos en Educación y declaró que pronto pasaremos a una etapa de acuerdos de cooperación entre ambas agencias. 

Al mismo tiempo, mi oficina ha estado colaborando con ambos departamentos para fortalecer la educación bilingüe en nuestras escuelas, ya que el dominio de ambos idiomas, el español y el inglés, es clave para el futuro de nuestros estudiantes.  Todos en Puerto Rico reconocemos la importancia de la educación de nuestro pueblo y tenemos que seguir trabajando para fortalecerla.

Tercero, para poder vivir una vida plena, la salud tiene que ser un derecho y no un privilegio.  El nivel de acceso a los servicios de salud es una buena manera de medir la calidad de vida de nuestra gente.  Este gobierno lanzó el programa MiSalud que mejora la cubierta a la población medico-indigente en la isla y aumenta el acceso a los servicios necesarios en las áreas de enfermedades crónicas, autismo, salud mental y tratamientos salubristas contra la adicción. 

En la capital federal, lidiamos una lucha histórica durante la consideración de la reforma de salud federal que resultó en que vamos a recibir tres veces más de fondos federales para MiSalud en los próximos años.  Claramente se le está dando la mayor atención a la salud de nuestro pueblo.

Finalmente, nuestros recursos tienen que ser adecuados para que Puerto Rico se desarrolle, para que atraiga inversión y para que la gente quiera residir aquí.  La infraestructura tiene que ser de primera, por lo que vemos proyectos de mejoras a las escuelas, carreteras y sistemas de transportación vial, de construcción de sistemas de agua y conexiones sanitarias, de expansiones a las redes de acceso digital al internet y de diversificación de nuestras fuentes de energía.  Tanto el Plan de Estímulo Criollo como la Ley ARRA nos han permitido desarrollar estos proyectos en tiempos de estrechez económica. 

Nuestros recursos naturales también son parte integral de nuestra capacidad de progreso.  Tenemos que continuar conservándolos y aprovechándolos simultáneamente para tener un ambiente propicio para el desarrollo comercial y residencial, la agricultura y nuestra oferta turística.  De igual manera, con la recién aprobada reforma contributiva se puede lograr que nuestra fuerza laboral tenga suficientes oportunidades de empleo y que Puerto Rico pueda competir en la economía globalizada. 

Todo buen gobierno tiene que establecer prioridades basadas en las necesidades del pueblo.  La seguridad, la educación, la salud y los recursos de nuestro pueblo tienen que seguir siendo los cuatro pilares del desarrollo socio-económico de Puerto Rico.